Los videojuegos de Estrategia en Tiempo Real (RTS) para el entrenamiento: Aparición de un Rasgo Cognitivo Flexible

Se sabe que la formación a través de videojuegos puede aumentar la velocidad de procesamiento perceptivo. Sin embargo, se desconoce si el entrenamiento de videojuegos puede conducir a cambios de base amplia en competencias de alto nivel tales como la flexibilidad cognitiva, un componente central de la cognición.
Para determinar si los videojuegos pueden mejorar la flexibilidad cognitiva y, en caso afirmativo, por qué se producen estos cambios, el estudio compara dos versiones de la estrategia en tiempo real (RTS). Utilizando el enfoque meta-analítico de Bayes se encontró que la condición de juego que hizo hincapié en el mantenimiento y la conmutación rápida entre múltiples fuentes de información y de acción dio lugar a un gran aumento en la flexibilidad cognitiva, medida por una amplia gama de tareas que no eran del videojuego.
En teoría, los resultados sugieren que las redes cerebrales distribuidas para apoyar la flexibilidad cognitiva se pueden sintonizar por la fascinante experiencia del videojuego, y se hace hincapié en el mantenimiento y la manipulación rápida de múltiples fuentes de información. Prácticamente, estos resultados sugieren vías para aumentar la función cognitiva.

Ya hace tiempo que muchos géneros de videojuegos, como los puzzles, destacan el lado positivo de la diversión frente a la pantalla ya que agilizan el cerebro para procesar información. Eso lo demuestra un estudio que se realizó sobre varios jóvenes que jugaron títulos como Profesor Layton en la consola portátil Nintendo DS durante dieciséis horas distribuidas en un mes. Luego se analizaron resonancias magnéticas buscando detectar la eficacia del cerebro y las conexiones entre diferentes zonas del mismo que se daban durante el juego, las modificaciones físicas y la disposición del mismo para resolver conflictos. Se observó que los jugadores poseen una mayor conectividad tras la práctica con Professor Layton ya que presentaron mayores cambios en el razonamiento, lenguaje, planificación y cálculo, todas zonas del proceso cognitivo.

Vale destacar que un videojuego bien realizado somete al jugador a al menos una decisión cada 20 segundos. De este modo, tal como lo describe el psicólogo ruso Mihaly Csikszentmihalyi en su trabajo sobre “El Estado de FLOW” (o FLUIR),  el usuario se sumerge en el túnel de la experiencia donde oscila entre los estados de atención y control, donde el desafío y la habilidad encuentran un punto de equilibrio que le brindan el placer absoluto frente a la actividad.

Ahora, investigadores de universidades londinenses publicaron este estudio de los RTS en Plos One. Es interesante ver que en el mismo se revela que títulos de estrategia como StarCraft mejoran las capacidades cognitivas. El análisis fue realizado en base a la experiencia de 72 mujeres: dos grupos jugaron el mencionado juego, mientras que un tercero jugó The Sims. Las personas involucradas en el estudio sólo podían jugar una hora al día durante ocho semanas. Las pruebas realizadas una vez transcurrido este período de tiempo, arrojaron que las jugadoras que atravesaron los niveles más complejos de StarCraft respondieron preguntas y test en forma más rápida y efectiva.

Si bien los responsables del estudio indican que los resultados sugieren que aquellas personas que juegan títulos de estrategia son más inteligentes, también destacan que, consecuentemente, es necesario realizar más estudios para consolidarlos. “Jugar StarCraft requiere pensamiento intensivo, planificación, acción y reacción“, dijo un especialista consultado por The Wall Street Journal.

En esta misma línea de pensamiento aparecen las teorías de Jane McGonigal, una especialista en didáctica y videojuegos quien, en esta interesante conferencia TED que recomendamos repasar, afirmó que los gamers salvarán al mundo. Su creencia está basada en las capacidades que éstos desarrollan: supervivencia, habilidad para resolver conflictos en forma dinámica y costumbre de actuar en grupos.

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